sábado, 26 de diciembre de 2015

Riqueza material y abundancia, ¿seran lo mismo?


La abundancia se debe dar arquetipicamente, es decir en todos los niveles.
los niveles de los cuales hablo son: fisico, mental, emocional y espiritual.
Físico o material: bienes, dinero, propiedades que valoramos como tales.
Emocional: Al hacer lo que nos gusta, lo disfrutamos, el agua en el cuerpo y la “liquidez” son lo mismo. Cuando disfrutamos haciendo algo, las emociones fluyen constantemente.
Mental: querer ver las distintas perspectivas de la vida, abrirse a nuevas lecciones a nuevos pensamientos, es tener abundancia mental. Con esto se fomentan nuevas opciones, encuentros, posibilidades,  perspectivas, métodos, caminos,  acuerdos, ideas etc.
Espiritual: La autoridad. Cuando la autoridad se ha integrado dentro, el camino se va haciendo paso a paso, lentamente sin creencias limitantes, se va fluyendo con la vida, nos dejamos guiar y la cual se va enriqueciendo a cada paso. En vez de buscar, nos encuentra el total de posibilidades, la vida no tiene una meta, sino que es la meta en sí misma.
Es diferente la riqueza material y la abundancia. Se puede tener riqueza y sentirse escaso/a, mediocre espiritualmente hablando y manifestarlo así y, justamente por esto, compensar nuestra escasez interna con bienes materiales.
Si nuestra mente fomenta la escasez, seguro eso atraerás a los demás niveles.
Físico: dejar de engañarnos a nosotros mismo. Aprendamos a dar, no solamente recibamos, ya es hora de dar.
Mental: según nuestras culturas, dogmas, creencias, programas, ya sea aprendidas o estudiadas siempre limitan a NUESTRO SER, ya sea religiosamente o sistemáticamente. ESTA EN NOSOTROS DEJAR DE PONERNOS LIMITES
Emocional: no hacer algo con lo que, verdaderamente disfrutemos. 
EL MIEDO COMO LO HE MENCIONADO YA, ES EL MAYOR ENEMIGO EMOCIONAL QUE EXISTE, EN TODAS SUS VARIANTES: ira, nervios, ataques de pánico, fobias, indecisión, duda etc.
Espiritual: confundir una meta CON VIVIR. Hay personas que se dejan imponer metas por otras personas y así no están viviendo su propia meta, sino la de otra persona, eso a la larga los hace muy infeliz, a nivel personal, grupal y social.
Muchas de las veces buscamos la abundancia en el nivel físico, desgraciadamente descuidamos los demás aspectos de nuestras vidas, descuidamos los otros niveles y por ende sin darnos cuenta estamos yendo en contra de nosotros mismos.
Dios en ti y contigo.

con y en amor  AMINAELA